lunes, 18 de octubre de 2010

El lado oscuro del Guardián [Capitulo 1 (2/3)]

Hola a todos!! Que tal os ha ido el finde? Muy corto ¿verdad? Bueno, esperemos que esta semanica se pase rapidita.
Hoy os dejo la segunda parte del capitulo 1 de ``El lado oscuro del Guardián´´, siento haber tardado, pero tenía que zanjar algunos asuntitos. Si veis que es demasiado corto y quereis que sea más largo o al revés, o quereís hacerme alguna crítica no dudeis en hacermelo, que estoy abierta a todas ellas.

Espero que disfruteis. Un besito!!


Saqué el Ipod de mi mochila, y me coloque los auriculares suavemente. Le di volumen a la canción Russian Roulete de Rihanna. Me coloque la capucha de mi chaqueta negra sobre mi cabeza, haciendo que los mechones de mi pelo negro cayeran sobre mis hombros y se deslizaran hasta mi cintura. Y caminé, como lo hacía siempre, por los pasillos de mi instituto, mirando al suelo, pero sintiendo las miradas de la gente en mí. Le subí el máximo volumen a la canción, para no escuchar como la gente cotilleaba sobre mí. Pero no pude evitar mirar hacía el grupo de los deportistas, y lo vi, estaba con algunos deportistas más. Me miraban y reían, se estaba riendo de mí. Entonces corrí, corrí hasta llegar al aseo más alejado de todo el instituto. Me encerré en él. Furiosa, me quite el Ipod y lo estampe en el espejo, y como si se tratara de un vaso que acaba de caer, el espejo se rompió en fragmentos, haciendo que mi reflejo en él desapareciera. Lloré, lloré de rabia, de tristeza, de soledad…
Me apoyé en la pared de losas blancas y me deslice por ella hasta quedar sentada sobre los cristales del espejo roto.
Mis lágrimas no cesaban. Mi dolor tampoco. Nunca cesaría. Cogí uno de los fragmentos de espejo que habían a mis lados. Lo puse ante mí y me vi, vi mis ojos verdes brillantes a causa de las lágrimas, y el negro de las sombras que los rodeaba, intacto. Acerque el fragmento a las venas de mi muñeca derecha. Mi mirada se elevo hacia el techo del baño. Suspire. ¿Acabaría mi vida si lo hacia? ¿Volvería a estar con mi familia?

Apreté fuertemente el fragmento contra mi piel, haciendo que un par de gotitas de sangre aparecieran. Volví a suspirar. Entonces me di cuenta de que lo que estaba haciendo era un acto de cobardía, de una chica débil. Yo no era débil. Era fuerte, mi padre siempre me lo repetía. ``Eres una chica muy fuerte Ariel. No dejes nunca que nadie te haga daño, porque tú vales más que todos ellos. En esta vida solo sobreviven los fuertes. Y tú lo eres´´

Otras lágrimas se dejaron ver por mi rostro. Yo era fuerte. Aleje el fragmento de mi piel y lo estrelle contra la pared de enfrente, rompiéndose y cayendo al suelo.

- Ariel…

Me volví a alarmar. Esa voz. Era la misma que había escuchado esa mañana. Me levante rápidamente. Y asustada busque en cada rincón de ese baño, pero no había nadie. Me estaba quedando realmente loca. Pero era tan real… esa voz. Que me costaba creer que era yo. Que era mi mente.

Recogí mi Ipod y me fui. Por los pasillos ya no había nadie, todos estaban en clase. Me dirigí al aula que había junto a las oficinas. Di dos golpecitos a la puerta de cristal donde tenía inscrito el nombre de ``PSICÓLOGO´´ y abrí.

- Buenos días ¿se puede?- Dije al abrir la puerta y mirar directamente al chico que había sentado en una silla negra y al parecer bastante cómoda.
- Sí claro.- Entré.- Siéntese.- Me dijo señalando la silla que había frente a él. Era un chico joven, tendría un año o dos más que yo. No comprendí la idea de que alguien tan joven pudiera tener ya una carrera, como mucho, estaría empezando el primer año. ``Enchufado´´ pensé. Me senté frente a él.- Tú debes de ser Ariel ¿me equivoco?- Cuando oí mi nombre, me impactó. ¿Cómo lo sabía?
- ¿Cómo lo sabes?
- Ya he hablado con tu profesor de Ética, el señor Gotieb, y me ha contado algo de ti.
- Vaya, estoy en boca hasta de los profesores.
- Cree que hay algo en algún punto de tu vida que no te deja seguir viviendo, que necesitas hablarlo.- Sus ojos castaños se clavaron en los míos.- Puedes hablar conmigo ¿lo sabes?

Ese chico… había algo en él que hacia que no me fiara. No podía hablar tantas cosas de mi vida con alguien de quien no me fiaba.

- Lo siento, ha sido un error. Estoy bien.- Le dije mientras me levantaba rápidamente.
- Espera Ariel… puedes confiar en mí.

¿Qué? Era como si me hubiera leído la mente. Tanto se me notaba que no me fiaba de él.

- Estoy bien, en serio. No tengo nada que hablar.

Y antes de que me dijera algo para convencerme, salí rápidamente del aula.


Me paré junto a mi taquilla. Ese chico no era de fiar, había algo en mi interior que me decía a gritos que no confiara en él. Y no lo iba a hacer.

De repente el timbre del instituto sonó y el lugar donde me encontraba empezó a repletarse de gente pertenecientes a los diferentes grupos, incluido el de los deportistas. Abrí mi taquilla y rebusque entre los libros. Prefería hacer eso antes que verles las caras a las personas que me miraban y trataban como si fuera una completa idiota.

Habían dicho tantas cosas de mí que no eran ciertas… como que mis padres me habían abandonado porque no me querían, o que acosaba a Nathan, uno de los guapos deportistas, o que el grupo al que pertenecía me había expulsado por rara. Mentira. Todo mentira. Mis padres y mi hermano pequeño de cinco años murieron en un accidente de coche en el que yo también iba. Entré en una gran depresión y cuando llego él, Nathan, fue como una pequeña luz que iluminaba mi camino. Hasta que me dijo la verdad, hasta que me dijo que no me amaba y que nunca lo había hecho. Entonces mi camino se volvió aun más oscuro, imposible de andar por él. Y no me echaron del grupo. Me fui yo. Porque la única persona que creía que me quedaba me traicionó.

Simplemente me había distanciado de todo el mundo, no hablaba con nadie y tampoco salía de casa, a excepción de cuando iba al instituto, hacia la compra u otras tareas.

Durante los últimos tres años, mi vida había ido cada vez peor. Rocé la muerte en el accidente y la viví día tras día cuando ellos murieron. El engaño, estuvo presente en mí cuando Nathan decidió ser sincero conmigo. Y la traición, la viví en carne y hueso cuando mi mejor amiga decidió traicionarme.

Miré el pequeño espejo que había en la puerta de mi taquilla -lo coloque allí junto a la que era mi mejor amiga, Rouse, la chica que pertenecía y seguía perteneciendo al que un día fue mi grupo y la que me traicionó. Éramos uña y carne cuando ella me ponía buena cara y me decía que todo mi dolor pronto se iría. Pero todo era mentira. Lo que no sabíamos es que con su traición estaba preparando un hueco en un pequeño lugar de mi corazón donde solo habitaba el dolor. Y cuando vi con mis propios ojos como mi mejor amiga y el chico al que amaba se besaban, supe que ella era la chica a la que realmente amaba Nathan.
Ella colocó otro espejo en su taquilla. Decía que era una buena idea para ver como la gente que estaba a tu espalda te miraba. Como los chicos te comían con la mirada o que clase de chicas eran las que te miraban como hablaban o las que te hablaban de una manera y te miraban de otra. Aunque yo ya no lo utilizaba, sabía perfectamente como la gente me miraba y hablaba. Todos de la misma forma. Como si fuera un bicho raro.- y lo vi. Justo en la esquina de la ultima taquilla tras de mí, vi al nuevo psicólogo mirándome, fijamente. Pero cuando me di la vuelta para verle cara a cara, ya no estaba, había desaparecido.

- ¿Pero que es lo que te pasa Ariel?- Me dije a mí misma.- Solo son imaginaciones tuyas.- Me volví a decir mientras me giraba hacia mi taquilla. Entonces me di cuenta de que las personas más cercanas a mí, me miraban como lo hacían siempre. Muy bien Ariel. El rumor de que hablo sola no tardara más de cinco minutos en expandirse. Otro punto a favor para la bicho raro.

Le pegue un portazo a mi taquilla y me fui. ¿Acaso no tenían vida propia que se tenían que meter en la mía?


Bueno, y aqui os dejo el video de la cancion que escucha Ariel en su Ipod.

video

4 comentarios:

Sophie dijo...

te debo más de una lectura :( soy un desastre eh?

besi besi

Tatyana dijo...

Jeje, tranquila, cada cosa a su debido tiempo. Un besito guapa!!

✿Esme*Butterfly✿ dijo...

Adoro esa canción!! ^^

Besos.

Tatyana dijo...

Yo tambien jeje!! Un besito guapa!!